Sea cual sea el recorrido que vayamos a realizar por ese maravilloso continente, no va estar exento de ciertos riesgos, unos derivados de la propia utilización del vehículo como medio de transporte y otros, de sus pistas, sus oueds, sus dunas y los niños, niños que a cientos te saldrán al paso en todas las travesías de los pueblos.
No podemos, ni debemos olvidar que en los últimos tiempos, pueden existir otro tipo de riesgos derivados de las actuaciones delictivas llevadas a cabo por grupos, que en la mayoría de los casos, lo único que buscan es extorsionar a personas, instituciones e incluso a gobiernos; utilizando para alcanzar sus fines, los rumores, las amenazas y en algunos casos, el secuestro.
Para minimizar los riesgos derivados del primer apartado, recomendamos: Sentido común, circular despacio y sobre todo, no tener prisa. Deberás poner la máxima atención en todo lo que tienes delante, detrás y a los lados del vehículo. En cuanto a los derivados de las posibles actuaciones delictivas, lo más importante seguirá siendo el sentido común, la unidad del grupo y aceptar las recomendaciones de las autoridades locales, de aquellos lugares por los que estáis viajando.
Otro de los apartados importantes a tener en cuanta, es el vehículo, elemento que te va a permitir llegar a donde quieras y muy muy importante, VOLVER. Si rompes, que sea algo accidental, no el resultado de comprobar cómo vuelas en un cambio de rasante o al salir de una duna. Una velocidad elevada por pistas y planicies aparentemente sin riesgos, pueden convertirse en un momento en una situación muy desagradable. Si por la razón que sea, rompes y no puedes reparar la avería con tus propios medios, siéntate y espera, seguro que no pasará mucho tiempo sin que se te acerque alguien.
Una planificación adecuada de las etapas, nos va a ayudar a no tener prisa. Como estoy seguro, que alguna o la mayoría de las etapas de vuestro recorrido, se realizarán circulando fuera de carretera, no planifiques etapas muy largas, 200, 250 como máximo 300 Km., etapas superiores en km., son una barbaridad; aunque llegues a tu destino a la hora prevista, significará que no has disfrutado del recorrido, no habrás tenido tiempo para hablar con el pastor que te cruzaste, ni hacer esa fotografía que en el futuro te servirá a ti y a tus amigos para revivir el viaje. Te habrás limitado a pasar por los lugares no a vivirlos.
Naturalmente, si viajas en grupo, los tiempos y el recorrido, deberán estar establecidos de antemano y ser cumplidos con la mayor exactitud posible. En cuanto a las pequeñas paradas, bien sean por razones “técnicas” o por cualquier otro motivo, no será difícil consensuarlas durante la realización de la etapa.
Una de las preguntas que me hacen con frecuencia, es acerca de las exigencias físicas de este tipo de viajes; la respuesta es sencilla, las mismas que par cualquier otro viaje, nada extraordinarias. Sin embargo, deberemos ser mucho más exigentes con las mentales y con las del comportamiento, sobre todo estas últimas, si viajamos en grupo.
Te costará acostumbrarte al agobiante calor africano, evita estar en contacto directo con el sol y exponerte a altas temperaturas, es importante que beber mucha agua.
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